En la mira con Muhsin Al-Ramli
SE AUTOEXILIÓ EN ESPAÑA TRAS EL ASESINATO DE SU HERMANO POR EL RÉGIMEN DE SADDAM HUSSEIN; VISITÓ MÉXICO EN EL MARCO DEL 25 ANIVERSARIO DE LA FIL GUADALAJARA
¿CÓMO TE SIENTES EN MÉXICO?
Bien, ojalá que tenga más tiempo. Es rico para escribir y ver el mundo de otra forma. A mí, mis amigos en España me han advertido que es peligroso y yo les digo “No es más peligroso que Iraq” y eso es muy cierto.
¿TU FAMILIA SIGUE VIVIENDO EN IRAQ?
Sí, toda mi gente, mis hermanos, mis amigos, mis sobrinos y yo he sido el único que ha salido porque soy el único que tenía sueños y quería hacer cosas, entonces he sido el único que ha salido; me salí en el 93. Soy de un pueblo del norte, desgraciadamente soy del mismo pueblo de Saddam.
¿CUÁNDO FUE LA ÚLTIMA VEZ QUE ESTUVISTE EN TU PAÍS?
Fui hace dos meses y ahora vuelvo. Antes no volvía, lo tenía prohibido. En 15 años no volví a mi país y está muy mal, todo destruido, pero está mejorando porque desde el 2003 no se había podido construir nada, lo único que hacían era luchar contra el terrorismo. Intentan hacer un gobierno y ahora estamos respirando porque hay primavera árabe alrededor. Desde que Estados Unidos entró a Iraq todos los vecinos han entrado y eso es lo que es Irán, Arabia Saudita, Turquía, Siria.
COMPLICADA SITUACIÓN…
Todos meten mano para sus intereses e incluso hay un ajuste de cuentas en nuestra tierra entre Irán y Estados Unidos y lo paga el pueblo iraquí, entonces este año yo sí lo he visto bastante mejor; sí hay coches bomba, hay muertos pero está un poco mejor.
LA PARTE POLÍTICA ESTÁ EN UNA ESPECIE DE INDEFINICIÓN…
Bueno, el proceso político está un poco estancado pero ya hay menos muertos, cuando ya no hay 100 muertos al día decimos que estamos bien, porque es horrible. Desde el año 81 tuvimos guerra con Irán y luego con Kuwait y es muy continuo. Mi familia está acostumbrada, de hecho hay envidia hacia los que mueren normal porque los que no mueren así es difícil porque no se encuentra el cuerpo y muchas cosas. El construir un gobierno es lo difícil porque desde la caída de Saddam se ha abierto lo sectario chiís, sunís, kurdos y antes eso no había, entonces todo está destapado y cada uno quiere su parte en el poder y eso lo hace difícil.
ES UN PAÍS DONDE HAY MUCHA RIQUEZA…
Claro que hay dinero, hay mucho dinero porque el petróleo sigue funcionando y van los iranís, los americanos, los kuwaitís pero sigue funcionando y le llega algo al pueblo.
¿TU HERMANO TAMBIÉN ERA ESCRITOR?
Mi hermano era poeta y escritor; y luego en contra del régimen participó en un golpe de estado, entonces lo ahorcaron porque los militares en el tiempo de Saddam, si fusilaban a alguien no daban el cadáver a la familia hasta que pagaran las balas; nosotros no pagamos las balas porque era a cuerda entonces en Iraq le llaman la “horca iraquí”. Murió joven, de 29 años y tenía su nombre, muy bueno en la literatura. De hecho eso fue parte de lo que me empujó fuera a seguir llevando su voz y la mía. Al salir, yo he publicado varias hojas y escritos suyos y estoy
empeñado en que la voz siga y eso ha sido parte de lo que me ha dado ánimo y me ha costado mucho esfuerzo pero sigo haciéndolo, es una responsabilidad no solo de los hermanos sino del pueblo.
¿CUÁL ES TU SUEÑO?
La paz. Me siento en una cafetería en Berlín y siento paz y digo, “qué bien, paz” y la gente no lo nota pero nosotros de tanto miedo desde niños, de tanto perseguido y de repente poder estar en donde quieres y andar en donde quieres es una sensación, un goce; es algo de placer
sentir la paz, entonces lo más importante es la paz y el resto se puede arreglar.
¡SE VE QUE TIENES UN GRAN SENTIDO DEL HUMOR!
Eso intento. Yo saco mi drama y tristeza en la escritura. Muchos me preguntan cómo puedo estar así de bien después de todo lo que pasé pero lo descargo ahí; el papel se lo lleva todo.
* ESTA ENTREVISTA SE LOGRÓ GRACIAS AL APOYO DE ‘CASA ÁRABE’.

